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Símbolos Masónicos: Guía Completa de su Significado
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Símbolos Masónicos: Guía Completa de su Significado
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Símbolos Masónicos: Guía Completa de su Significado

Escrito por:
La Redacción
En resumen
La masonería transmite su doctrina a través de imágenes: la escuadra y el compás, las columnas del Templo de Salomón, el pavimento ajedrezado, la acacia, el Ojo que Todo lo Ve. Una guía de los símbolos fundamentales del sistema masónico y lo que cada uno ha significado a lo largo de su historia.

La tradición masónica es, ante todo, una tradición de imágenes. A diferencia de las religiones reveladas, que transmiten su doctrina mediante textos sagrados y dogmas declarados, o de las filosofías académicas, que lo hacen mediante argumentos encadenados, la masonería transmite lo que transmite a través de herramientas. Herramientas de oficio: las del albañil, las del arquitecto, las del geómetra. Herramientas que, en un segundo nivel de lectura, apuntan hacia principios morales y filosóficos que los hombres llevan siglos tratando de articular.

Entender los símbolos masónicos no es, por tanto, un pasatiempo de aficionados a las teorías conspirativas ni una arqueología del sectarismo. Es el único modo de entrar en la conversación que la tradición masónica lleva manteniendo con la cultura occidental desde que las primeras grandes logias se organizaron en Londres a principios del siglo XVIII. Si las catedrales son libros escritos en piedra, las logias son talleres escritos en geometría.

La escuadra y el compás

El símbolo más reconocible de la masonería en el mundo entero es la combinación de la escuadra y el compás, a veces con una letra G inscrita entre ellos. Si hay un emblema que identifica a un masón sin necesidad de traducción, es este.

La escuadra es el instrumento que el albañil y el carpintero utilizan para comprobar que un ángulo es recto. En el sistema masónico, representa la rectitud moral: la obligación de comportarse de manera justa con los demás, de cuadrar la propia conducta con los principios que se profesan. El hombre que trabaja con la escuadra no tolera el ángulo torcido.

El compás es el instrumento que traza círculos, que mide distancias y que establece proporciones. En el simbolismo masónico, representa la capacidad de contención: la razón que traza el límite entre lo que puede permitirse y lo que no, la disciplina que impide que los deseos desborden su cauce. Si la escuadra mide el trato con los demás, el compás mide el trato con uno mismo.

Juntos, cuadrado y círculo, material y espiritual, justicia hacia afuera y templanza hacia adentro. En los tres grados simbólicos que constituyen la masonería azul, la posición relativa de los dos instrumentos cambia: en el primer grado, la escuadra cubre al compás; en el segundo, los dos quedan equilibrados; en el tercero, el compás predomina sobre la escuadra. La progresión sugiere que el iniciado comienza dominado por lo material y termina orientado hacia lo espiritual, o al menos que ese es el trayecto que la tradición le propone.

Las dos columnas: Jaquin y Boaz

En el pórtico del Templo de Salomón, según el primer libro de los Reyes, se erigieron dos columnas de bronce. La del lado derecho se llamaba Jaquin. La de la izquierda, Boaz. Sus capiteles medían cinco codos de alto y estaban decorados con lirios y granadas.

La masonería adoptó estas columnas como uno de sus emblemas fundamentales. En cualquier logia regular, dos columnas guardan la entrada del templo, custodiadas respectivamente por el primer y segundo vigilante. Cada masón pasa simbólicamente entre ellas en cada tenida. Los que frecuentan los textos esotéricos de la tradición encuentran en las columnas una correspondencia con los principios duales que estructuran la realidad: fuerza y sabiduría, activo y pasivo, misericordia y rigor. La cábala las conecta con los pilares del Árbol de la Vida que flanquean la columna central de la Misericordia.

La interpretación moral es más directa: la fuerza sin sabiduría destruye; la sabiduría sin fuerza no construye. Solo el que pasa entre las dos columnas, integrando lo que cada una representa, puede entrar en el templo.

El nivel y la plomada

El nivel es el instrumento que confirma que una superficie es horizontal. Su lección masónica es también horizontal: todos los hombres son iguales. En logia, el nivel niega las jerarquías del mundo profano. El obrero y el noble se sientan en los mismos escaños, cumplen los mismos deberes, reciben el mismo trato. "Nos encontramos sobre el nivel", dice la tradición anglosajona con una frase que lleva tres siglos resistiéndose a perder su fuerza.

La plomada verifica la verticalidad. Colgada de un hilo, indica con precisión dónde cae el centro de la tierra. En el simbolismo masónico, la plomada representa la integridad: la alineación del hombre consigo mismo, el eje que va del cielo a la tierra y que el masón debe mantener erecto. No hay construcción durable sin verticalidad.

Nivel y plomada, igualdad y rectitud, son los atributos específicos de los vigilantes de la logia. La escuadra pertenece al Venerable Maestro. El nivel, al primer vigilante. La plomada, al segundo. Cada herramienta enseña a quienes la portan lo que deben exigirse a sí mismos.

El ojo que todo lo ve

El ojo inscrito en un triángulo, rodeado de rayos de luz, es probablemente el símbolo masónico que más confusión ha generado fuera de la fraternidad. Aparece en el Gran Sello de los Estados Unidos, en catedrales barrocas, en pinturas del Renacimiento. Los conspiracionistas del siglo XIX lo convirtieron en prueba de un gobierno secreto; los del siglo XXI lo han digitalizado y distribuido hasta hacerlo omnipresente.

En el contexto masónico, el Ojo que Todo lo Ve representa la omnisciencia del Gran Arquitecto del Universo: la conciencia de que el trabajo de la logia se realiza bajo una mirada que no se engaña. No es un símbolo de vigilancia sino de responsabilidad. El masón trabaja en el templo como si su labor pudiera verse, porque según su tradición, puede.

El Ojo no es una invención masónica. Tiene antecedentes en el Antiguo Egipto, en el arte cristiano medieval y en la iconografía rosacruz del siglo XVII. La masonería lo incorporó en el siglo XVIII como emblema del principio divino que preside la obra. Su aparición en el Gran Sello americano de 1782, reproducido en los billetes de un dólar desde 1935, ha contribuido más que ningún otro accidente histórico a la leyenda de una conspiración masónica que controla los destinos de las naciones. La realidad es bastante más sobria: la historia de ese sello y los nombres que lo diseñaron no confirman ninguna conexión masónica directa.

El pavimento ajedrezado

El suelo de la logia es un tablero de ajedrez: cuadrados negros y blancos que alternan sin interrupción bajo los pies de los hermanos durante la tenida. El pavimento ajedrezado representa la condición dual de toda existencia: luz y sombra, bien y mal, vida y muerte. Los masones trabajan sobre esa dualidad, no sobre el terreno liso de un paraíso sin contradicción.

La lección no es que la dualidad deba resolverse o superarse. La lección es que el masón trabaja consciente de ella, sin dejarse ilusionar por la promesa de un mundo sin sombras. El principio hermético que encontramos en textos como el Kybalión y que la masonería incorpora en su simbolismo, y que puede leerse en nuestra entrada sobre como es arriba, es abajo, no promete la desaparición de los opuestos. Promete su comprensión.

La acacia

De todos los símbolos masónicos, la acacia es quizás el más específicamente iniciático. No está en las grandes listas de emblemas que los no iniciados reconocen. Pero para los masones, especialmente los del tercer grado, la acacia es el símbolo más cargado de todos.

La acacia es una planta que prospera en los paisajes áridos del Levante y que fue empleada, según el texto del Éxodo, en la construcción del Arca de la Alianza. Es un árbol que se resiste a la putrefacción: su madera dura cuando otras se pudren, su corteza es amarga y resistente.

En la leyenda masónica del maestro arquitecto del Templo de Salomón, cuya historia es el núcleo dramático del tercer grado y puede leerse en nuestra entrada sobre el nacimiento del tercer grado, una rama de acacia marca el lugar de sepultura del maestro asesinado. Es la señal que permite encontrar lo que se perdió. La acacia es, por tanto, el emblema de la inmortalidad del alma: lo que persiste cuando el cuerpo perece, lo que florece sobre la tumba.

La letra G

La letra G inscrita entre la escuadra y el compás ha recibido interpretaciones distintas según la época y la obediencia. En la tradición anglosajona, donde el símbolo se popularizó en el siglo XVIII, la G estaba por Geometry y por God: los dos fundamentos del universo tal como la masonería especulativa lo entendía. La geometría era la ciencia sagrada que había permitido a los masones operativos construir catedrales, y la ciencia profana que Newton había convertido en clave de los cielos. Dios era el Gran Arquitecto que había trazado el universo con esa misma geometría.

En las tradiciones latinas y en las interpretaciones de corte esotérico, la G amplía su campo. Puede significar Gnosis, el conocimiento espiritual que la iniciación transmite. Puede ser una abreviatura de la raíz del nombre hebreo de Dios. Puede conectar, en las ramas que beben de la cábala, con la estructura numérica del universo que el sistema de correspondencias despliega. No existe una interpretación autoritativa y única. La tradición masónica es, en este punto como en muchos otros, deliberadamente polisémica.

Hiram Abiff y la transmisión del símbolo

Todos los símbolos que hemos recorrido convergen, en última instancia, en una figura: Hiram Abiff, el maestro artesano del Templo de Salomón, el personaje cuya leyenda constituye el centro dramático del tercer grado y la clave de bóveda de toda la simbología masónica.

Hiram no es solo un personaje de una leyenda. Es el símbolo de un principio: que el conocimiento auténtico puede destruirse en sus portadores pero no puede destruirse como tal, que la muerte del maestro no es el fin de su enseñanza, que lo perdido puede encontrarse si se busca con los instrumentos adecuados. Su historia pertenece al drama del tercer grado y no corresponde desarrollarla aquí con detalle.

Pero su sombra cae sobre todos los símbolos del sistema: la escuadra que medía su trabajo, las columnas que guardaban su templo, la acacia que marcó su tumba, el ojo que vigiló su labor. La masonería es, en su conjunto, una meditación continuada sobre lo que Hiram representa: la transmisión del conocimiento a través de las generaciones, la inmortalidad de la enseñanza, la búsqueda de lo que alguna vez se perdió. El marco más amplio de esa tradición puede explorarse en nuestra guía completa de la masonería.

Hay una diferencia entre saber que esos símbolos existen y saber lo que significan. Los masones llevan trescientos años insistiendo en esa diferencia. Están en lo correcto.


Fuentes

- Mackey, Albert G., An Encyclopaedia of Freemasonry and Its Kindred Sciences. Masonic Publishing, 1873. La referencia enciclopédica clásica del mundo anglosajón, con entradas detalladas sobre cada símbolo descrito en este artículo.

- Wilmshurst, W.L., The Meaning of Masonry. William Rider and Son, 1922. La interpretación esotérica de los símbolos masónicos más influyente del siglo XX. Disponible en ediciones de dominio público.

- Churton, Tobias, Freemasonry: The Reality. Lewis Masonic, 2009. Historia académica accesible que sitúa el simbolismo masónico en su contexto cultural e histórico.

- Stevenson, David, The Origins of Freemasonry: Scotland's Century, 1590-1710. Cambridge University Press, 1988. El estudio más riguroso sobre los orígenes del sistema simbólico masónico en los gremios escoceses medievales.

Preguntas frecuentes

¿Cuál es el símbolo más importante de la masonería?

La escuadra y el compás, a menudo con una letra G en el centro, es el símbolo más reconocible de la masonería en todo el mundo. La escuadra representa la rectitud moral; el compás, la contención y la disciplina. Juntos simbolizan la unión del principio material y el espiritual en la práctica masónica.

¿Qué simboliza la escuadra y el compás en la masonería?

La escuadra representa la rectitud moral y la conducta honesta en las relaciones humanas. El compás simboliza la moderación y la capacidad de trazar los límites que definen una vida bien ordenada. Juntos forman el símbolo más reconocible de la masonería y representan el equilibrio entre materia (escuadra) y espíritu (compás).

¿Qué significan las columnas Jaquin y Boaz en la masonería?

Jaquin y Boaz son los nombres de las dos columnas de bronce que flanqueaban la entrada del Templo de Salomón. En la masonería representan la dualidad que estructura la realidad: fuerza y sabiduría, activo y pasivo, misericordia y rigor. Guardan la entrada de toda logia regular y el masón pasa simbólicamente entre ellas en cada tenida.

¿Qué significa el ojo que todo lo ve en la masonería?

El ojo que todo lo ve, u ojo de la Providencia, simboliza la omnisciencia divina y la vigilancia del Gran Arquitecto del Universo sobre las acciones humanas. En la tradición masónica representa la conciencia moral interior: la certeza de que los actos del masón son observados por una inteligencia superior, sea esta entendida en clave religiosa o filosófica.

¿Tiene relación la masonería con el ojo en el billete de un dólar?

El Ojo que Todo lo Ve aparece en el Gran Sello de los Estados Unidos de 1782 y en los billetes de un dólar desde 1935. En el contexto masónico representa la omnisciencia del Gran Arquitecto del Universo. Sin embargo, el símbolo tiene antecedentes en el arte cristiano medieval y en la iconografía rosacruz del siglo XVII, anteriores a la masonería moderna, y los diseñadores del sello americano no eran necesariamente masones.

¿Cuál es el significado del delantal masónico?

El delantal masónico es la joya más antigua y honorable de la Orden. Deriva del mandil de cuero que usaban los canteros medievales para protegerse durante el trabajo. En la masonería especulativa, el delantal blanco simboliza la pureza de intención y la laboriosidad. Cada grado tiene su propio delantal con decoraciones que indican el rango del masón.

¿Qué significa la letra G en el símbolo masónico?

En la tradición anglosajona, la G entre la escuadra y el compás tiene dos interpretaciones principales: Geometry (geometría, la ciencia sagrada de los constructores medievales) y God (Dios, el Gran Arquitecto del Universo). En interpretaciones esotéricas se añade Gnosis, el conocimiento espiritual que la iniciación busca transmitir. La tradición masónica no fija una única lectura oficial.

¿Qué representa el número 3 en el simbolismo masónico?

El número 3 es el número estructural de la masonería: tres grados simbólicos (aprendiz, compañero, maestro), tres luces principales en la logia, tres golpes para llamar a la puerta. La trinidad simbólica del 3 tiene raíces en la geometría sagrada, la filosofía pitagórica y la arquitectura clásica, y reaparece en casi todos los rituales masónicos.

¿Qué es el tablero de trazar en la masonería?

El tablero de trazar es una plancha ilustrada que representa mediante símbolos los principios de cada grado masónico. Cada uno de los tres grados simbólicos tiene el suyo propio: el del aprendiz muestra la columna y las herramientas del primer grado; el del compañero incorpora la escalera de cinco peldaños; el del maestro incluye la tumba de Hiram. Son instrumentos de enseñanza, no objetos de culto.