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Cómo Hacerse Masón en España: Guía Honesta
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La RedacciónFlecha para leer el artículo completo
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Cómo Hacerse Masón en España: Guía Honesta

Escrito por:
La Redacción
En resumen
España tiene varias obediencias masónicas activas, siendo la GLSE la mayor en miembros activos. El proceso de ingreso es similar en todas: solicitud formal, entrevistas y votación secreta. Una guía honesta sobre requisitos, qué esperar y cómo distinguir una logia seria de una fraudulenta.

La pregunta circula desde hace siglos con una persistencia que dice más sobre la curiosidad humana que sobre la opacidad de la masonería. ¿Cómo se entra? ¿Dónde está la puerta? ¿Hay una contraseña, un rito de iniciación, una prueba de lealtad? La respuesta corta es que el proceso de ingreso en una logia masónica española es más burocrático que misterioso, y que la dificultad no está en encontrar la puerta sino en que esa puerta tiene que abrirse desde dentro.

Este artículo explica el proceso real, con sus pasos y sus requisitos. Pero antes de hablar del proceso conviene entender quién organiza la masonería en España, porque la respuesta afecta directamente a qué tipo de logia encontrarás y qué se espera de ti. Para entender qué significa llegar a ser masón, ayuda saber primero qué significa serlo.

Las obediencias: cómo se organiza la masonería en España

La masonería no tiene un gobierno central. Se organiza en obediencias (grandes logias y grandes orientes), que son los organismos que agrupan logias, regulan sus rituales y representan a sus miembros ante el mundo. Una obediencia es, en términos prácticos, la institución que avala que una logia es lo que dice ser.

La masonería como práctica es mucho más antigua que cualquiera de esas instituciones. La fecha de 1717, que se menciona con frecuencia como el nacimiento de la masonería, no es el origen de la Orden sino el de la primera Gran Logia: la Gran Logia de Londres, fundada ese año por cuatro logias londinenses que decidieron federarse. El origen de la masonería especulativa es bastante anterior y más complejo que esa fecha sugiere.

Esa Gran Logia de Londres estableció los principios que hoy se conocen como masonería regular en el mundo anglosajón: creencia en un principio superior (el Gran Arquitecto del Universo), uso de un Volumen de la Ley Sagrada en la logia, admisión exclusiva de hombres libres en buena reputación. El modelo se exportó a las colonias británicas (Estados Unidos, Canadá, Australia) y a buena parte de Latinoamérica.

En el continente europeo, la trayectoria fue distinta. La Ilustración francesa del siglo XVIII transformó muchas logias en espacios de debate filosófico y político que excedían con mucho el simbolismo operativo original. El Gran Oriente de Francia eliminó en 1877 la obligatoriedad de creer en el Gran Arquitecto del Universo, declarando la masonería una institución filosófica abierta a hombres de todas las creencias, incluidos los ateos. La respuesta de la Gran Logia Unida de Inglaterra fue romper relaciones. Desde entonces la masonería en Europa se divide informalmente en dos tradiciones: la anglosajona (dogmática en lo relativo al GADU, predominantemente masculina) y la continental o liberal (adogmática, filosófica, a menudo mixta).

En España operan hoy obediencias de ambas tradiciones.

La Gran Logia Simbólica Española (GLSE) es la obediencia con mayor número de miembros activos en España, por encima incluso de la GLE, que es más antigua. Es adogmática, liberal, y admite tanto hombres como mujeres en igualdad de condiciones. Tiene presencia en casi todas las comunidades autónomas. Su web es glse.org.

La Gran Logia de España (GLE) es la obediencia masculina de tradición regular: exige la creencia en el Gran Arquitecto del Universo y admite solo hombres. Tiene relaciones fraternales con la Gran Logia Unida de Inglaterra y es el referente histórico de la masonería llamada regular en España.

La Gran Logia Femenina de España agrupa logias exclusivamente femeninas, con una trayectoria que arranca en el exilio republicano de 1939. La Orden Masónica Mixta Internacional Le Droit Humain (conocida como Derecho Humano) es la gran orden mixta internacional, fundada en Francia en 1893, con logias en las principales ciudades españolas. El Gran Oriente Federal (GOF) es otra obediencia de tradición liberal con presencia en España. Y el Rito de Memphis-Misraïm (Menfis), históricamente vinculado al esoterismo más elaborado, tiene hoy en España dos obediencias tras una escisión relativamente reciente.

Ninguna de estas obediencias es fraudulenta. La distinción entre regular e irregular que a veces se emplea procede del vocabulario de la tradición anglosajona y significa, en términos prácticos, que esa obediencia no está reconocida por la Gran Logia Unida de Inglaterra. Para quien no prioriza ese reconocimiento específico, la distinción tiene escaso valor práctico.

Quién puede ser masón: los requisitos

Los requisitos varían según la obediencia que elijas, y esa variación es más sustancial de lo que parece.

En las obediencias de tradición regular (GLE), el candidato debe ser mayor de edad, tener buenas costumbres y creer en un principio superior: ya sea una deidad personal, una fuerza cósmica, o cualquier formulación del Gran Arquitecto del Universo que resulte genuina para él. La masonería regular no exige ninguna religión específica, pero sí excluye al ateo declarado. Estas obediencias admiten solo hombres.

En las obediencias liberales (GLSE, Le Droit Humain, GOF), el requisito de creer en el Gran Arquitecto desaparece. La adhesión a principios como la libertad de conciencia, la fraternidad y el progreso humano es el marco de referencia. Son adogmáticas y admiten tanto hombres como mujeres.

En todos los casos, la mayoría de edad es un requisito universal. Tener una vida que no esté en contradicción evidente con los valores que la masonería proclama es algo que todas las logias valoran, aunque pocas lo formulan como un criterio excluyente.

Cómo encontrar una logia

Todas las obediencias mencionadas tienen presencia en internet. La GLSE, la mayor por miembros activos, tiene su web en glse.org con información de contacto. La GLE tiene su sede en Madrid y cuenta con unas 170 logias repartidas por todo el país. Le Droit Humain opera en las principales ciudades. La Gran Logia Femenina y el GOF tienen igualmente presencia pública.

El primer contacto suele hacerse por correo electrónico o formulario web. No se espera que el candidato aparezca en una tenida sin previo aviso. La discreción, que es un valor central de la fraternidad, comienza en el primer mensaje.

La ruta alternativa es ser presentado por un masón activo. Si alguien conoce a un masón y ese masón está dispuesto a presentarle ante su logia, el proceso puede ser más rápido y más personalizado. Pero no es imprescindible. Ninguna obediencia seria exige una presentación personal para tramitar una solicitud.

El proceso de solicitud y las entrevistas

Si el primer contacto resulta alentador, el candidato presenta una solicitud formal. En ella expone sus datos personales, su situación profesional y sus motivaciones para querer ingresar. Este documento no es un examen con respuestas correctas e incorrectas. Es una primera señal de seriedad. Una solicitud redactada con descuido o motivada por la curiosidad superficial suele identificarse con rapidez.

La solicitud pasa a una comisión de dos o tres miembros de la logia, que entrevistan al candidato de forma individual. El propósito no es intimidar sino conocerse: saber quién es la persona que pide entrar, qué sabe de la masonería, qué espera de ella, y si encaja con el carácter y los propósitos de esa logia específica. Las logias tienen personalidades distintas, y no todos los candidatos encajan igualmente bien en todas.

Si la comisión lo considera pertinente, la solicitud se somete a votación entre los miembros de la logia. En la tradición masónica más estricta, la votación es secreta y la admisión requiere la unanimidad. Basta una sola papeleta negra, según esa tradición, para bloquear la admisión. En la práctica, muchas logias modernas han suavizado esta regla, pero la unanimidad o la mayoría cualificada sigue siendo la norma.

Lo que nadie dice antes de entrar

Hay cosas que el candidato entusiasta no suele conocer hasta que ya está dentro, o a punto de entrar.

La primera es el tiempo. Una logia activa se reúne una vez al mes, a veces dos. Pero además de las tenidas regulares, hay trabajos adicionales, visitas a otras logias, actos benéficos y el estudio personal que los grados requieren. La masonería no es un club al que uno pertenece nominalmente. Es una práctica que demanda continuidad.

La segunda es el dinero. Las cuotas de logia varían según la obediencia y el lugar, pero suelen situarse entre cuarenta y ochenta euros mensuales en las logias españolas activas. A eso se añaden los derechos de iniciación y, conforme se avanza en los grados, los costes asociados a cada ascenso. No son cantidades prohibitivas, pero tampoco son simbólicas.

La tercera es la incertidumbre del resultado. No todos los candidatos son aceptados. No todos los iniciados se sienten cómodos en la logia que eligieron. No todos los que entran se quedan. La tasa de abandono en los primeros años es, según todas las estimaciones disponibles, significativa. La masonería exige más de lo que la imaginación popular anticipa, y menos de lo que los conspiracionistas temen.

Los tres grados simbólicos

Si el candidato es aceptado y la iniciación tiene lugar, comienza un trayecto de tres grados simbólicos que constituyen el corazón de la masonería azul: aprendiz, compañero y maestro. Cada grado tiene su propio trabajo, sus propias obligaciones y su propio simbolismo. El ascenso de un grado al siguiente no es automático: requiere tiempo, estudio y la aprobación de la logia.

El primer grado es el de aprendiz. El aprendiz escucha y observa. Aprende el lenguaje de la logia, sus formas de trabajo, los principios que organizan la práctica masónica. Es el grado de la recepción, de la apertura.

El segundo grado es el de compañero. El compañero empieza a trabajar sobre la materia prima que el aprendizaje le ha dado. Es el grado de la reflexión, del análisis, del pensamiento aplicado a los símbolos.

El tercer grado, el de maestro masón, es el más antiguo y el más solemne. Su leyenda central es la del maestro Hiram Abiff, cuya historia y cuyo simbolismo pueden explorarse en nuestra entrada sobre el nacimiento del tercer grado.

Sobre el contenido específico de cada grado, la tradición masónica pide discreción. No porque el secreto sea un fin en sí mismo, sino porque los rituales pierden parte de su eficacia cuando se conocen de antemano. Lo que puede decirse es que los tres grados no enseñan secretos ocultos: enseñan a mirar de otra manera lo que ya estaba a la vista.

Cómo identificar una logia seria

Con la popularización de internet han proliferado organizaciones que adoptan el nombre y el vocabulario de la masonería sin pertenecer a ninguna obediencia con trayectoria. Algunas cobran cuotas, venden grados y confieren títulos que no tienen ningún valor en ninguna logia seria del mundo.

Las señales de alerta son siempre las mismas: promesas de iniciaciones rápidas o por correo, grados en venta online, ausencia de sede física, ningún vínculo con ninguna obediencia de nombre conocido. Las obediencias mencionadas en este artículo (GLSE, GLE, Le Droit Humain, Gran Logia Femenina, GOF, Memphis-Misraïm) tienen décadas de historia, logias verificables y procesos de admisión reales. La diferencia entre ellas y un fraude es evidente para quien se tome el tiempo de investigar.

Entrar en la masonería requiere tiempo, paciencia y la disposición de dejarse evaluar por personas que no conoces. No es para todo el mundo. Tampoco pretende serlo. La tradición masónica ha funcionado durante trescientos años sobre la base de que quien entra lo hace porque quiere, y de que esa voluntad es genuina. Ese requisito, el más difícil de todos, no figura en ningún formulario de solicitud.

Fuentes

Gran Logia Simbólica Española, información para candidatos (glse.org). La obediencia masónica con mayor número de miembros activos en España, de carácter adogmático, liberal y mixto.

Gran Logia de España, Condiciones de Admisión (gle.org). El organismo de referencia de la masonería regular anglosajona en España.

Le Droit Humain, información para candidatos (ledroithumain.international). La orden mixta internacional con presencia en España.

Gran Logia Femenina de España (glfe.org). La obediencia femenina española con mayor tradición histórica.

Ferrer Benimeli, José A., Masonería, Iglesia e Ilustración. Fundación Universitaria Española, 1976. El historiador de referencia para la masonería española, imprescindible para entender su contexto cultural e institucional.

Preguntas frecuentes

¿Cuáles son los requisitos para ser masón en España?

La Gran Logia de España exige ser mayor de edad, creer en un principio superior (el Gran Arquitecto del Universo) y tener buenas costumbres. No se exige pertenecer a ninguna religión específica, pero la masonería regular no admite ateos declarados. La GLE admite únicamente hombres; para mujeres existen la Gran Logia Femenina de España y Le Droit Humain.

¿Cuánto cuesta hacerse masón en España?

Las cuotas mensuales en las logias españolas activas oscilan entre cuarenta y ochenta euros, según la obediencia y la ciudad. A eso se añaden los derechos de iniciación (generalmente entre doscientos y quinientos euros) y los costes asociados a cada ascenso de grado. No son cantidades prohibitivas, pero es un compromiso económico real que conviene conocer antes de solicitar el ingreso.

¿Las mujeres pueden ser masones en España?

Sí, aunque no en todas las obediencias. La Gran Logia de España admite únicamente hombres. La Gran Logia Femenina de España y Le Droit Humain (orden mixta internacional) admiten mujeres y tienen logias activas en las principales ciudades españolas. Ambas tienen una trayectoria doctrinal seria, aunque la masonería regular anglosajona no las reconoce formalmente.

¿Puede una mujer hacerse masona en España?

Sí. La Gran Logia Simbólica Española (GLSE), la obediencia con mayor número de miembros activos en España, admite hombres y mujeres en igualdad de condiciones. Lo mismo ocurre con Le Droit Humain (Derecho Humano), orden mixta internacional. La Gran Logia Femenina de España agrupa logias exclusivamente femeninas. Solo la Gran Logia de España (GLE), de tradición regular anglosajona, admite únicamente hombres.

¿Cuánto cuesta ser masón en España?

Las cuotas de logia varían según la obediencia y la logia, pero en las logias españolas activas suelen situarse entre cuarenta y ochenta euros mensuales. A eso se añaden los derechos de iniciación y los costes de avance en grados. No hay una tarifa única pública: cada logia fija sus propias cuotas dentro de los márgenes de la obediencia a la que pertenece.

¿Cuánto tiempo tarda el proceso de iniciación masónica?

Desde el primer contacto hasta la ceremonia de iniciación pueden pasar entre tres meses y un año, según la logia. El proceso incluye la presentación de la solicitud, una o varias entrevistas con una comisión de la logia, y la votación secreta de los miembros. No hay plazos fijos: la logia toma el tiempo que considera necesario para conocer al candidato.

¿Cuánto tiempo tarda el proceso de admisión en una logia?

El proceso varía considerablemente. Desde el primer contacto hasta la iniciación pueden pasar entre tres meses y más de un año, dependiendo de la logia, del candidato y de la disponibilidad de los miembros para realizar entrevistas y votación. La masonería no tiene fechas de convocatoria pública ni plazos estandarizados: cada logia gestiona sus admisiones a su propio ritmo.

¿Hay que conocer a algún masón para poder entrar en una logia?

No es imprescindible. Todas las obediencias serias tienen canales de contacto público (web, formulario, correo) y procesan solicitudes de candidatos sin presentación previa. Ser presentado por un masón activo puede agilizar el proceso y hacerlo más personalizado, pero ninguna obediencia lo exige como requisito formal.

¿Qué diferencia hay entre la GLSE y la GLE?

La GLSE (Gran Logia Simbólica Española) es adogmática, liberal y mixta: no exige creer en ningún principio superior y admite hombres y mujeres. Es la obediencia con mayor número de miembros activos en España. La GLE (Gran Logia de España) es de tradición regular anglosajona: exige la creencia en el Gran Arquitecto del Universo, admite solo hombres y tiene relaciones fraternales con la Gran Logia Unida de Inglaterra. Ambas son obediencias serias; la diferencia principal es filosófica y de criterios de admisión.