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Masones Famosos: Los Nombres Verificados (y los que No lo Son)
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Masones Famosos: Los Nombres Verificados (y los que No lo Son)

Escrito por:
La Redacción
En resumen
Las listas de masones famosos circulan sin que nadie compruebe los archivos de logia. Washington, Franklin, Goethe, Mozart, Voltaire, Victor Hugo, Ramón y Cajal: todos documentados. Napoleón y Shakespeare, no. Un repaso a los nombres verificados, a los disputados, y a los masones españoles que la narrativa internacional suele ignorar.

Las listas de masones famosos circulan por internet con una generosidad que debería alarmar a cualquier lector con sentido crítico. Napoleón, Shakespeare, Lincoln, Einstein: la nómina crece en cada compartición sin que nadie se detenga a comprobar si hay archivos de logia que lo sustenten. El problema no es que la masonería carezca de miembros ilustres. El problema es que la lista real, la documentada, ya es suficientemente impresionante como para no necesitar inventos.

Este artículo recorre los masones famosos cuya afiliación está documentada con razonable certeza histórica, aclara algunos casos disputados, y se detiene con especial atención en los masones españoles que la narrativa internacional tiende a ignorar. Para entender qué significaba pertenecer a la masonería para cualquiera de estos hombres, conviene saber primero qué era la masonería en cada uno de sus momentos.

Los padres fundadores de los Estados Unidos

El vínculo entre la masonería y la fundación de los Estados Unidos es el más documentado y el más explotado de todos. George Washington fue iniciado en la Logia de Fredericksburg, Virginia, el 4 de noviembre de 1752, a los veinte años. Fue segundo vigilante, primer vigilante, y Venerable Maestro de la Logia de Alexandria. Presidió la ceremonia de colocación de la primera piedra del Capitolio, en 1793, vestido con su mandil masónico. Un artículo completo sobre su relación con la fraternidad puede leerse en nuestra entrada sobre George Washington, ese masón irregular.

Benjamin Franklin fue iniciado en la Logia de San Juan de Filadelfia en 1731. Llegó a ser Gran Maestro de Pennsylvania ese mismo año, con veinticinco años. En Francia, donde vivió como embajador durante la Revolución americana, fue recibido en la Logia de las Nueve Musas de París junto a Voltaire, pocas semanas antes de que el filósofo muriera.

El Marqués de Lafayette, el oficial francés que cruzó el Atlántico para unirse a la revolución americana, fue masón confirmado. La masonería de ese período en la costa este americana era, en parte, una red de confianza entre hombres que compartían valores ilustrados y que necesitaban un marco de referencia común en una sociedad colonial aún poco consolidada.

Los músicos

Wolfgang Amadeus Mozart fue iniciado en la Logia Zur Wohltätigkeit de Viena el 14 de diciembre de 1784. Tenía veintiocho años. En los seis años que le quedaban de vida, frecuentó las logias con una asiduidad que contrasta con la imagen de artista bohemio y despreocupado que la posteridad le ha asignado. Compuso música masónica específica: la Cantata Masónica K. 471 y en sus últimos meses la Flauta Mágica, cuya trama y cuyo simbolismo están empapados de imagería iniciática. Una exploración más amplia de la masonería en la música puede leerse en nuestra entrada sobre músicos, cultura pop y esoterismo.

Joseph Haydn fue iniciado en la misma logia que Mozart, en 1785. Franz Liszt fue iniciado en Frankfurt en 1841. La lista de músicos masones del período romántico incluye también a Jean Sibelius, el compositor finlandés, iniciado en 1922.

Los escritores y filósofos

Johann Wolfgang von Goethe fue iniciado en la Logia de Amalia de Weimar el 23 de junio de 1780 y permaneció activo durante décadas. Su obra lleva las huellas del pensamiento masónico con una visibilidad que no es casual: Los años de aprendizaje de Wilhelm Meister es, entre otras cosas, una novela de iniciación que usa el vocabulario del aprendiz de artesano como metáfora del desarrollo humano.

Voltaire fue iniciado el 7 de abril de 1778 en la Logia de las Nueve Musas de París, a los ochenta y tres años, en una ceremonia en la que Franklin también estaba presente. Murió un mes después. Que haya esperado ochenta y tres años para dar ese paso es uno de los misterios menores de la historia de la filosofía.

Victor Hugo fue iniciado en la Logia Tabla de Esmeralda de París en 1826. Rudyard Kipling fue iniciado en la Logia Hope and Perseverance de Lahore en 1886. Arthur Conan Doyle, el creador de Sherlock Holmes, fue iniciado en la Logia Phoenix de Portsmouth en 1887.

Los escritores españoles y sus conexiones con la tradición iniciática tienen su propio espacio en nuestra entrada sobre escritores iniciáticos.

Los estadistas y militares

Winston Churchill fue iniciado en la Logia Studholme de Londres en 1901. El Duque de Wellington, que derrotó a Napoleón en Waterloo, fue masón. El rey Eduardo VII de Inglaterra fue Gran Maestro de la Gran Logia Unida de Inglaterra antes de ascender al trono.

Simón Bolívar, el Libertador, fue iniciado en la Logia San Alejandro de Escocia de Cádiz en 1803 y fue masón activo durante su carrera política y militar. También lo fue el general San Martín, el libertador del cono sur americano.

Masones españoles destacados

La historia de la masonería española tiene un rasgo que la distingue de la de otros países: la persecución. Durante siglos, ser masón en España fue motivo de represalia, exilio, y en algunos períodos de procesamiento inquisitorial. Esa circunstancia hace que la documentación de los masones españoles sea, en muchos casos, más difícil de reunir que la de sus equivalentes ingleses o americanos. El historiador José Antonio Ferrer Benimeli ha dedicado décadas a sistematizar esa documentación.

Gaspar Melchor de Jovellanos, el pensador asturiano que fue el intelectual más representativo de la Ilustración española, fue masón. Su amistad con Meléndez Valdés, también masón, y sus contactos con los círculos ilustrados europeos lo sitúan en la corriente que la masonería española del siglo XVIII representaba: la apertura intelectual frente al dogmatismo.

Santiago Ramón y Cajal, Premio Nobel de Medicina en 1906, fue miembro de la masonería española. El neurólogo que descubrió la estructura celular del sistema nervioso encontró en la fraternidad un espacio de reflexión intelectual y de compromiso cívico que la universidad española de su época no le ofrecía plenamente.

Antonio Machado, el poeta que escribió "Caminante, son tus huellas el camino y nada más", fue iniciado en la Logia Helmántica de Salamanca. Manuel Azaña, el escritor y político que presidió la Segunda República española, fue masón activo en los años de la dictadura de Primo de Rivera, cuando la logia era uno de los pocos espacios de debate político tolerado.

Las listas infladas: el problema de la atribución

La tentación de añadir nombres a la lista es antigua y comprensible. Cuantos más grandes hombres haya entre los masones, más grande parece la masonería. El problema es que la historia masónica ha sufrido lo que los historiadores llaman "afiliación retrospectiva": la tendencia a declarar masón a cualquier figura que compartiera los valores que la masonería proclama, sin que exista un registro de logia que lo confirme.

Napoleón Bonaparte aparece en casi todas las listas populares. Su caso es dudoso: varios de sus hermanos sí fueron masones (José Bonaparte, rey de España, fue Gran Maestro de la Gran Logia de Francia), pero los historiadores no han encontrado un registro de iniciación de Napoleón en ninguna logia conocida.

William Shakespeare figura en algunas listas, a pesar de que murió en 1616, más de un siglo antes de que se fundara la primera gran logia especulativa en Londres. Abraham Lincoln aparece citado con frecuencia: no hay evidencia de su iniciación en ningún archivo de logia.

La lista real ya es suficiente. Presidentes, reyes, compositores, poetas, científicos, generales, filósofos. La masonería no necesita añadir nombres inventados a una nómina que ya incluye a Washington, Franklin, Goethe, Mozart, Voltaire, Victor Hugo, Churchill, Simón Bolívar y Ramón y Cajal. Cualquier organización que hubiera tenido a todos esos hombres como miembros tiene argumentos suficientes para presentarse sin adornos. Y para conocer en profundidad los grados simbólicos que todos ellos atravesaron, los textos históricos ofrecen una imagen más sobria y más interesante que la mitología conspirativa.

La leyenda

Ferrer Benimeli, José A., La masonería española en el siglo XVIII. Siglo XXI de España, 1974. La referencia principal para la masonería española histórica, con documentación de figuras como Jovellanos y los ilustrados.

Hamill, John y Robert Gilbert (eds.), Freemasonry: A Celebration of the Craft. JG Press, 1992. Información verificada sobre figuras históricas masónicas en el mundo anglosajón.

Ridley, Jasper, The Freemasons: A History of the World's Most Powerful Secret Society. Arcade Publishing, 2001. Historia crítica y desmitificadora, con un capítulo dedicado a la cuestión de las afiliaciones documentadas frente a las atribuidas.

Dachez, Roger, Histoire de la franc-maçonnerie française. Presses Universitaires de France, 2003. La masonería francesa del siglo XVIII y su relación con la Ilustración, con referencias a Voltaire, Franklin y los círculos filosóficos parisinos.

Preguntas frecuentes

¿Era George Washington masón?

Sí. George Washington fue iniciado en la Logia de Fredericksburg, Virginia, el 4 de noviembre de 1752, a los veinte años. Llegó a ser Venerable Maestro de la Logia de Alexandria y presidió la ceremonia de colocación de la primera piedra del Capitolio en 1793 vestido con su mandil masónico. Es uno de los casos mejor documentados de la historia de la fraternidad.

¿Fue George Washington masón?

Sí. George Washington fue iniciado en la Logia Fredericksburg de Virginia en 1752 y alcanzó el grado de maestro masón en 1753. Su relación con la masonería fue real aunque irregular: asistió con poca frecuencia durante los años de la presidencia y rechazó presidir la Gran Logia de Virginia cuando se lo ofrecieron. Fue enterrado con honores masónicos en 1799.

¿Era Mozart masón?

Sí. Wolfgang Amadeus Mozart fue iniciado en la Logia Zur Wohltätigkeit de Viena el 14 de diciembre de 1784. Compuso música masónica específica, entre ella la Cantata Masónica K. 471, y su ópera La Flauta Mágica está impregnada de simbolismo iniciático. Frecuentó las logias vienesas con asiduidad hasta su muerte en diciembre de 1791.

¿Fue Mozart masón?

Sí. Wolfgang Amadeus Mozart fue iniciado en la Logia Zur Wohltätigkeit de Viena en diciembre de 1784. Compuso varias obras con simbolismo masónico explícito, entre ellas La flauta mágica (1791) y la Música fúnebre masónica K. 477. Murió en 1791 siendo masón activo.

¿Era Napoleón masón?

Los historiadores no han encontrado evidencia documental de la iniciación de Napoleón Bonaparte en ninguna logia conocida. Varios de sus hermanos sí fueron masones (José Bonaparte, rey de España, fue Gran Maestro de la Gran Logia de Francia), pero el propio Napoleón no consta en ningún archivo de logia verificado. Es uno de los casos clásicos de afiliación atribuida sin documentación.

¿Qué presidentes de Estados Unidos fueron masones?

Al menos catorce presidentes de Estados Unidos fueron masones documentados, entre ellos George Washington, Andrew Jackson, James Polk, Franklin D. Roosevelt, Harry Truman y Gerald Ford. La masonería tuvo un papel relevante en la cultura cívica y política estadounidense durante los siglos XVIII y XIX.

¿Qué masones famosos hubo en España?

Entre los masones españoles documentados destacan Santiago Ramón y Cajal (Premio Nobel de Medicina 1906), Antonio Machado (poeta, iniciado en la Logia Helmántica de Salamanca), Manuel Azaña (presidente de la Segunda República) y Gaspar Melchor de Jovellanos (pensador ilustrado del siglo XVIII). La persecución histórica de la masonería en España hace que los archivos sean, en muchos casos, difíficiles de reunir.

¿Era Napoleón masón?

No existe documentación fiable que acredite la iniciación de Napoleón Bonaparte en ninguna logia. Lo que sí es cierto es que varios de sus mariscales y colaboradores eran masones activos, y que el Primer Imperio facilitó la expansión de la masonería por los territorios conquistados como instrumento de cohesión social. La confusión entre el entorno masónico y la membresía personal explica la leyenda.

¿Fue Voltaire masón?

Sí, aunque tardíamente. Voltaire fue iniciado en la Logia de los Nueve Hermanas de París el 7 de abril de 1778, semanas antes de su muerte, a los 83 años. La ceremonia fue excepcional por su edad y por la presencia de Benjamin Franklin como uno de los padrinos. Su ingreso fue más un acto simbólico de reconocimiento mutuo entre la Ilustración y la masonería que una militancia sostenida.